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Fetiche de Pies

Qué es el Fetiche de Pies?

El fetiche erótico más extendido y universal es el del culto al pie humano.

¿De dónde viene esta pasión humana, casi siempre masculina, por las extremidades de las personas? ¿Por qué, siendo tan poco atractivos, los pies reciben tanta atención de los erotómanos? ¿Cómo se extiende este fetiche a otros elementos adyacentes como tacones altos, nylon y calcetines? Nos parece atractivo o aberrante, la atracción por los pies supone un impulso que ha motivado tanto a onanistas como a artistas.

Podofilia

Es uno de los fetichismos más comunes en los hombres, en las mujeres casi no hay datos sobre tal predilección. Sin embargo, la podofilia, como es estrictamente conocida, difícilmente puede ser llamada fetiche (porque abarca sobre todo el gusto por los objetos inanimados). Se trata más bien de un “parcialismo”: es el nombre que se da a la acción por la que obtenemos placer al reducir simbólicamente el cuerpo humano a una sola de sus partes.

Lo que es fascinante de este tema es que todavía no sabemos muy bien por qué este sesgo particular ocurre tan a menudo o cuál es su origen. Hay desde hipótesis freudianas algo extravagantes (la típica sustitución o reminiscencia del pene a través del pie, así como el miedo a la castración como motor de desviación hacia ese fetiche) hasta otras más divertidas: por ejemplo, se dice que un pie descalzo probablemente nos excita porque no estamos acostumbrados a verlo sin su zapato, como nos excita la visión de las áreas humanas tradicionalmente cubiertas de público; o que incluso nos incita porque nos recuerda nuestro instinto ancestral de apareamiento, en el que el pie suele estar a la misma altura de los ojos que la zona genital de quienes, tumbados, nos reciben para el coito.

Zapatos y pedicura

Ya dentro de la categoría podofílica podemos encontrar numerosas variantes: hay quienes optan por la simple contemplación de los pies, con o sin zapato, como fuente de placer; hay quienes prefieren tocar los pies de su amante, incluso besarlos o lamerlos; y también hay quienes se inclinan por los dedos de los pies como el principal estímulo de su libido. También está el fetiche de la pedicura. Y es que unos pies femeninos de uñas bien recortadas y con un esmalte bello y delicado pueden cautivar muchas miradas.

Y, por supuesto, el calzado también conlleva mucho de ese deseo: su fetichismo es el más popular entre todos aquellos que se entregan con objetos femeninos como protagonistas. Por eso es también uno de los accesorios femeninos más tradicionales de la moda erótica. Los buenos tacos no sólo adelgazan la figura, sino que también embellecen el pie.

Curiosamente, no es habitual encontrar fetichistas femeninas de los pies: en los foros dedicados a este tema, la mayoría de las usuarias de Internet confiesan no prestar mucha atención a los pies masculinos. Un hombre descalzo puede ser sexy, pero como un todo. Las manos parecen ser mucho más apreciadas por ellos.

En la práctica

Obviamente, la podofilia es como cualquier otro pasatiempo sexual: es agradable si a tu pareja también le gusta o disfruta de la complicidad establecida. En este caso, el mayor dilema es el hecho de que no a todo el mundo le gusta que le toquen -por no hablar de que le babeen- los pies. De hecho, hay personas a las que les encanta que les acaricien y les den masajes en las extremidades…. ¡y hay otras que no lo soportan en absoluto!

Por otro lado, también hay ventiladores para pies feos, sucios o descuidados. Hay incluso más personas que prefieren la rugosidad de la planta que una piel totalmente suave!

Ahora ve y disfuta de mi galería de Adoración de Pies!!!

Fuente: peru21.pe